viernes, 9 de agosto de 2013

La perdida del 11 de la selección ecuatoriana de futbol

El "CHUCHO", de historia a leyenda

El delantero de 27 años falleció el lunes 29 de julio de un paro cardiorrespiratorio en Catar, donde recientemente había fichado por el club "El Jaish".



Cristian Benítez, el pasado 6 de julio con su nueva camiseta

Christian “Chucho” Benítez padecía de un fallo cardíaco congénito que provocó el infarto que le costó la vida en Qatar, así lo afirmaron los dirigentes de la federación ecuatoriana de fútbol, tras la llegada a Quito de los restos mortales del destacado goleador.
El médico de la selección ecuatoriana, Patricio Maldonado, explicó que en la madrugada del viernes se realizó una segunda autopsia al cuerpo de Benítez, que duró dos horas y media, que reveló que "el cadáver presentaba signos de una muerte súbita" derivada de problemas congénitos y arteriales.

Maldonado señaló que estos problemas "no se pueden detectar ni con exámenes muy sofisticados. Quiero recordarles que 'Chucho' Benítez ha pasado por muchos clubes, en los cuales han sido fundamentales los chequeos médicos... pero este problema no se detecta sino post mortem".
"La ciencia médica no alcanza a cubrir el 100%, y nos quedamos nosotros con cosas dolorosas como esta", agregó.
El presidente de la federación ecuatoriana de fútbol, Luis Chiriboga, poco antes había manifestado que Benítez "tenía una dolencia en la arteria coronaria, que sólo se podía descubrir después de muerto, con la autopsia".

La primera autopsia se realizó en Qatar y confirmó que la muerte fue por un infarto. Chiriboga dijo que el cuerpo fue enviado completo a Ecuador, lo que permitió realizar la segunda autopsia.
En tanto, miles de personas desfilaban ante el féretro del jugador, ubicado en el coliseo Rumiñahui de la capital, para rendirle un tributo uno de los máximos ídolos del fútbol ecuatoriano. El cadáver del goleador arribó en la madrugada del viernes luego de un viaje de unas 20 horas desde Doha.

Autoridades deportivas, futbolistas y fanáticos se congregaron ante el ataúd de Benítez en el coliseo, a donde ingresó cargado por su padre Ermen, su suegro Cléver Chalá, otros familiares y amigos. Al inicio del sepelio se produjeron emotivas escenas de familiares y fanáticos que lloraban desconsoladamente ante el féretro.


En la ruta entre el aeropuerto y esta capital, cientos de personas se congregaron al costado de la ruta con banderas y con camisetas de la selección, a pesar de la temprana hora de la madrugada, para saludar el paso de la caravana que transportaba los restos, e incluso en una pequeña población denominado El Arenal, los fanáticos lanzaron al cortejo fúnebre abundantes pétalos de rosas blancas que quedaron en la vía.








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